Cualquier persona que ha vivido lo suficiente sabe que la vida trae cosas que no eliges, y que de la misma forma otras veces te complace y te trae cosas que deseas ardientemente. Que con nuestra voluntad conviven el azar, el misterio y la incertidumbre.

Que la vida tiene sus propios propósitos, a veces extraños, casi incomprensibles, que van más allá de nuestros deseos personales.

Por eso, nuestra vida como seres humanos consiste en procurar nuestra felicidad invirtiendo fuertemente en aquello que nos mueve, que queremos y deseamos, pero al mismo tiempo en desarrollar receptividad y sintonía con lo que la vida quiere, nos trae y exige, sea lo que sea.

De Joan Garriga

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