Hoy quiero compartirte un ejercicio para trabajar el victimismo interno y así, poder avanzar en este camino del despertar consciente.

Al responsabilizarte de tus actos, de tus pensamientos y emociones, inicia la magia interna en ti.

Todo evento karmático va eliminandose, porque estás trabajando esas parte que fuiste dejando de vida en vida, hasta este momento preciso, máxime con esta fluctuación de energía taquiónica o energía espiritual es más fácil.

Yo veo que, tu no me has lastimado, así me hayas golpeado física o moralmente.

He sido yo que, en mi subconsciente yace la victima inconsciente, creyendo que cediendo el control sobre mi sería amor y no, no es así
«El amor en ningún momento duele» .

Y con el ego de la soberbia trabajado menos, con humildad, se puede entender que amar, no es permitir vejaciones, orque si se permite, entonces, entra el chantaje emocional en ambas partes y el victimismo y la parte victimaria, son anclas energéticas, dispositivos emocionales, en el ciclo de la vida que, «no permiten» , el estado consciente del ser divino que uno es .

Yo veo que tu no me has decepcionado,
He sido yo que, en mi subconsciente, no he sabido amar, aceptar mis partes positivas o negativas existentes . Ambos polos reconocerlos son necesario, reconocer no solo mi luz, también mi sombra me hará ya no buscar fuera lo que dentro soy.

El chiste de la decepción ha sido siempre que trato de verlo es otras personas y me olvido verlo en mi, es por eso que me decepciono, porque espero lo que no he hallado en mi y espero verlo en alguien más. Eso me lleva a un estado de frustración, enojo, tristeza, pero es en base a lo que no he trabajado en mi.

Vas captando?

Yo veo que tu no me has robado
( pareja, dinero, o cosa alguna),
he sido yo que permití que tomarás lo que me ha robado a mí toda atención interna, dándole un valor mas que a mi mismo haciéndome materialista, olvidando a mi ser interno.
Olvide que me pertenezco a mi mismo.
Que no he venido a este mundo a poseer persona o cosa alguna.
Pues nada, ni nadie me pertenece.
Si trascendiese ahorita nada me llevo, a nadie me llevo, solo mi experiencia, entonces, solo soy mio, mis pensamientos, mis emociones. Nadie ni nada más.

No has sido tu, he sido yo.

Yo veo que tu no me das indiferencia, he sido yo que desde que salí de la fuente de luz, he rechazado quien he sido, quien soy, y siempre seré.
Rechazado todo incluso la fuente misma
Olvide la virtud de aceptar y fluir, hoy lo estoy recordando, lo estoy aplicando.

Yo veo que tu no me asustas,
Yo veo que nada, ni nadie me espanta, ni me perturba, ni me domina.
He sido yo que perdí mi fuerza espiritual, la fe en mi, hoy trabajo en ello.

Yo veo que no, no estas sobre mi siempre juzgándome.
He sido yo que cuestioné y dude de mi.
Hoy trabajo en ello, comprender y no juzgar.

Yo veo que no me tienes tomado por los pelos. También veo que no me has quitado mi libertad, he sido yo que, creé, invente, ésta jaula mental y emocional en otra vida, en otro tiempo.
Me perdono por todo ello.
Por cada cosa que te ha jalado, a que seas mi espejo.

Yo veo que tu no te sublevas, he sido yo que no he olvidado el control, y que ejercer control lleva a la rapacidad.

No eres tú el rebelde, he sido yo que olvide el libre albedrío, y ser una persona bien presente de su autonomía interna, unida a su ser, no permite nunca ser controlada.
He sido yo que me gusta dominar, tu tan solo me recuerdas, con tu rebeldía, que debe haber respeto por el libre albedrío .

No, no has sido tú el causante de mi mala suerte ni de mi escasez económica, al decirme maldiciones, o al haberme hecho hechizos para destruirme .

He sido yo que con mi baja vibración, con mis actos y pensamientos negativos, atraigo consecuencias.

No hay mal karma o maldiciones o hechizos, o que Dios me de la espalda y que me alcance la mala suerte o el castigo de Dios.
No, no es, sino mi vibración negativa, mi escasez de amor, fe, luz, que da cabida a situaciones carentes de cosas buenas y positivas.

Yo veo que no eres tú quien me amarga, quien me hace infeliz, he sido yo con mi amargura, mi fuego interno, vibrando negativamente en ira, he sido yo que perdí la chispa radiante y de asombro de mi niño interno, viendo infelicidad y tristeza donde sea, hasta con ganas de suicidarme y mejor irme aplicando cobardía en vez de alegría y sensatez en cada cosa. Reconozco que he sido yo.

En todos y cada uno de los casos, ¡gracias!
Gracias por hacerla de mi espejo
Gracias por tomar el papel de recordarme lo que no estoy asumiendo.
Gracias por confrontarme a mi mismo. Y recordarme a escucharme, a mimarme, a darme amor, a aceptarme, a liberarme de la jaula mental que yo mismo me cree en otra vida en otro tiempo.
Gracias por crear el equilibrio, y prestarte en estar en mi vida, para poder trabajar mi responsabilidad, que deje de lado y lo haces conmigo, no, no eres el malo o mala de la película, he sido yo que olvide el amor, olvidé la divinidad que soy.
Gracias por ser mi maestr@.

Este camino es fuerte. Y así lo elegí.
Si, hay que tener decisión, determinación, valor, amor.

Tomado de:

Reyna Rosalyn Guadalupe Galaviz Lot

( le hice algunas pequeñas modificaciones, para lograr adaptarlo a mi comprensión.)

Con amor y respeto para ti MPYGA

Perl Oviedo

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