¡Oh! Señor, acudimos confiados a tu Divina potestad para que en

merito a tu infinita muestra de amor de Padre y Protector dispongas

que el Arcángel Zadkiel proteja como, ayer, hoy y siempre a la indefensa

humanidad, especialmente a los niños. Que el espíritu maligno sea

definitivamente aniquilado y que el amor reine entre nosotros así como

tu amor se nos manifiesta pleno e inagotable. Amén.

La influencia de Zadkiel se hace sentir en el momento en que estamos

transitando por situaciones penosas, ya que su misión es la de alcanzarnos

el perdón y llevar nuestras cargas espirituales. Desata nuestros encadenamientos

que impiden nuestra realización en el amor y la verdad.

Amén!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *