Que la luz más sagrada del RENACIMIENTO, sea en nuestros corazones,

para que dejando morir al hombre dejemos nacer al Ángel, con el

despertar de nuestro Cristo interno y así convertirnos en algo superior.
La comunión de la naturaleza humana y la divina harán de nuestra

conciencia un instrumento sagrado, el vehículo que necesitamos para

cambiar el mundo, al cambiar nuestra mentalidad, nuestras decisiones,

nuestras necesidades, nuestras elecciones, nuestras prioridades, nuestros

valores y así llegar a ILUMINAR el UNIVERSO.
Que Cristo bendiga a nuestro Cristo interno para que nuestra llama espiritual

nos lleve al RENACIMIENTO.

Amén

Por Vanina Sousa Gramuglia

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