Visualiza un rayo de energía blanca que entra por tu cabeza (corona) y recorre todo tu cuerpo liberando tensiones, haciéndote sentir liviano.

Visualízate cubierto con ese rayo de luz blanca radiante desde la cabeza (corona) a los pies.
Respira profundo por la nariz y exhala por la boca soltando toda tensión
Pide a tu Ángel de la Guarda que te ayude a encontrar una respuesta sobre lo sobre lo que necesitas ser guiado.
Si se te está dificultando la conexión, pídele que te muestre de manera tangible la respuesta.
Haz preguntas concretas y claras. Enfócate primero en la pregunta.
Cuando sientas un calor especial en tu corazón, sabrás que esa es la respuesta correcta.
Agradece al Ángel de la Guarda por su asistencia.

Date unos minutos para estar en silencio antes de reanudar tus actividades.

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