El ESTADO CERO

“Lo que está delante de nosotros y lo que está detrás es poco importante

comparado con lo que reside en nuestro interior”

Oliver Wendell Holmes

Muchas veces nos acordamos de limpiar cuando aparece un

problema, o porque deseamos algo y queremos un resultado, pero

¿cuándo limpiamos simplemente para permanecer en paz, para

tan solo estar conectados con Dios? Cuando tenemos miedo,

cuando juzgamos, opinamos, criticamos, estamos simplemente

apagando la luz de Dios, perdemos nuestra conexión con nuestra

parte divina que realmente sabe. Debemos limpiar todo el tiempo

para conservarnos en el estado cero que es cuando estamos puros

de corazón. Ser puros de corazón, es estar sin memorias, es vivir

esos momentos, donde todo lo que llega es nuevo.

Cuando te encuentras en el estado cero eres verdadero, no juzgas,

no criticas, eres humilde, tu ser proyecta y contagia serenidad,

paz, amor, lo que dices va sólo a aquello que es perfecto y brillante.

Cuando estamos en cero, según Mabel Katz funciona la Ley

universal del menor esfuerzo, entonces nos encontramos con la

gente correcta en el momento correcto y en el lugar correcto. Es el

estado ideal en el cual todos queremos estar.

Cuando estamos en cero, según Mabel Katz funciona la Ley

universal del menor esfuerzo, entonces nos encontramos con la

gente correcta en el momento correcto y en el lugar correcto. Es el

estado ideal en el cual todos queremos estar.

“Todo el mundo, todo el cosmos vuelve a cero, todo se ilumina,

pero alcanzan la iluminación directamente de la fuente y entonces

el lenguaje del que no eres, no seguirá. Los grandes artistas lo

sienten y lo hacen y si les preguntas ¿Como lo has hecho? Te dicen,

no sé, simplemente lo consigo, ese es el lenguaje del amor y el arte.

Verdad y belleza mas allá de toda comprensión”.

“La mayoría de la gente no tiene idea de quiénes son y están permitiendo

a sus datos hablar por ellos, en vez de elegir no tener

datos, borrándolos. El único enemigo que tenemos es la experiencia

de tus recuerdos resistiéndose, críticas, rabias, resentimientos,

“TE AMO; GRACIAS por mostrarte y darme una nueva oportunidad

de limpiar, de darme una nueva oportunidad de liberarme.

Por eso Ho’oponopono es simplemente decirte, Te amo y Gracias”.

“Mientras tengan preguntas, nunca van a saber lo que está ocurriendo

porque los datos están manejando. La idea es llegar a

ver, examinar, analizar, lo que no es; la idea es dejar ir los datos

(Ho’oponopono) y cuando los datos están borrados tú estás en

lo que Buda llama el Vacío, o Shakespeare llama un estado de

página en blanco, y cuando estás en ese estado es lo que la física

cuántica llama La Fuerza Fantasma de la Nada. Esto es no tener

datos. Vacío es ser libre. Eres absolutamente libre cuando no hay

datos. Y es sólo en la libertad, o voy a usar otra palabra “Sin

Datos” significando “Sin Recuerdos“, reproduciéndose en el subconsciente.

De esa base surge la inspiración, y entonces estás impulsado,

ya que la mayor parte del tiempo estamos muertos. No

nos damos cuenta de que estamos atascados, por datos viejos, por

lo que estamos muertos y Ho’oponopono consiste, básicamente,

en liberar la muerte y a los muertos. Básicamente tenemos una

hipoteca en nuestras almas, y ni siquiera lo sabemos, no somos

conscientes, no nos damos cuenta, estamos atascados, y no tiene

que ser así, puedes liberar los datos y estar de vuelta a cero y desde

cero surge esta fuerza fantasma de inspiración“.2

Jesús y Buda decían que debíamos estar vacíos, estar en paz,

volver a ser libres, volver a ser niños de Dios, no a través de nuestras

memorias. La primera vez que fuimos creados éramos perfectos,

no teníamos ninguna memoria en el subconsciente. Por lo

tanto estamos aquí para limpiar las memorias que acumulamos,

que fuimos creando durante el proceso de nuestra existencia. Mabel

Katz señala que es igual a cuando estábamos en el paraíso; allí

antes de que Eva comiera la manzana, estábamos en estado cero,

éramos perfectos, y sabíamos que éramos perfectos; a partir de ese

momento comenzamos a acumular memorias. Ahora deseamos

regresar al paraíso, y Ho’oponopono nos ofrece el camino a casa.

Cuando estamos en el estado cero, somos como fuimos creados,

no hay bueno ni malo, todo fluye para ti y fluye para el mundo,

para las relaciones, para los negocios y el dinero; todo fluye

como debe ser, En cero también encontramos la relación correcta,

las ideas correctas, el negocio apropiado, la fuente perfecta en el

mundo. Sólo encontramos la Divinidad cuando estamos en cero,

cuando soltamos y dejamos de controlar al mundo, nos ponemos

a un lado, y dejamos a la divinidad actuar. Cuando estamos practicando

Ho’oponopono no nos queda espacio para los pensamientos,

centramos la atención en la limpieza y allí más nada puede ocurrir.

Por ejemplo, si tengo una discusión con mi vecino, y me acuerdo

inmediatamente de decir para mis adentros, GRACIAS, TE

AMO, muchas veces lo que ocurre es que no le respondo, no dejo

que mis memorias actúen y simplemente la discusión se acaba;

pero no sólo eso sino que estas memorias también desaparecen

gradualmente y yo me siento en calma.

Ahora bien, cuando borramos

tan solo por borrar, sin que nada aparente esté sucediendo, es

cuando comenzamos a tener pensamientos originales, el resto son

pensamientos viejos que se repiten, comenzamos a fluir y somos

llevados de la mano de Dios, las 24 horas del día. Nos volvemos

como el río que baja por la montaña, que al encontrar una piedra

la bordea pero no se detiene, no la resiste. Eso es lo que llaman la

buena suerte, dejarnos llevar por la corriente y confiar, Dios no

nos pide más nada.

No es necesario visualizar para estar en cero y fluir con la vida.

La visualización no corrige nada porque procede de nuestras memorias.

La visualización es usada mayormente para manipular

nuestro subconsciente pero no funciona para borrar nuestros problemas.

Tampoco es necesario meditar para estar en estado cero,

la práctica de Ho’oponopono es una manera de meditar porque nos

mantenemos en el presente, nos ayuda a estar conscientes. Cada

vez que lo aplicamos estamos dándonos cuenta de nuestros pensamientos

y vivimos en el ahora.

El Dr. Len dice que él medita, y observa los pensamientos que

le llegan a la mente para borrarlos. Afirma que él siempre limpia

aquella parte en la que cree que él sabe más que Dios sobre lo que

es bueno y correcto para él. Dios es el único que sabe, y así él nunca

se preocupa por el dinero, por las relaciones, por nada de eso, lo

único que le concierne es la limpieza interna constante.

En todas las culturas antiguas y actuales, el hombre siempre

quiso estar cerca de Dios, identificarse con él y con la práctica del

Ho’oponopono, solamente borrando memorias entramos en ese

ESTADO CERO, o página en blanco como explicaba Shakespeare,

o el Vacío del cual hablaba Buda.

El Dr. Ihaleakala Hew Len explica en una entrevista con Mabel

Katz3 que “en los negocios uno dice que sabe lo que está haciendo,

pero para llevar un negocio adelante se necesita estar claro, y la

claridad nos la da estar en cero. Es permitir a la divinidad manejar

el negocio y la sabiduría debe estar por encima del conocimiento”.

Más adelante afirma que uno decide si quiere tener a Dios en sociedad

o no.

“Todas esas formas tienen limitaciones. Son juguetes con los que

su mente juega para mantenerlo pensando que usted está a cargo.

La verdad es que usted no está a cargo, y los milagros auténticos

se originan cuando usted suelta los juguetes y confía en un lugar

muy dentro de usted mismo donde está en cero”.

“Al trabajar con la Divinidad, las memorias que son transmutadas

en mi subconsciente son transmutadas en el subconsciente

de todas las mentes, no solamente de las personas, también lo

hace de los reinos mineral, animal, y vegetal y todas las formas de

existencia vistas y nunca vistas. Es tan maravilloso darse cuenta

que esa Paz y Libertad comienzan conmigo”

“En el fondo todos nosotros somos puros, sin programas o memorias

o incluso inspiraciones. Ese es el estado de cero. Hay límites

de cero allí. Pero como vivimos, atrapamos muchos programas y

memorias, así como las personas atrapan resfriados. No somos

malos cuando pescamos un resfrío, pero tenemos que hacer todo

sin importar lo que cueste para limpiarlo. Los programas son lo

mismo. Los atrapamos. Cuando vemos un programa en el otro, lo

tenemos, también. La salida es limpiar”.

 

Se supone que Jesús dijo: “Busquen ustedes primero el Reino

(Cero) y lo demás será dado por añadidura (la Inspiración)”.

El Dr. Len define el estado cero como:

“El estado donde nada existe pero cualquier cosa es posible. En el

estado cero no hay pensamientos, palabras, acciones, memorias,

programas, creencias, o cualquier otra cosa. Simplemente nada.

Pero, un día, nada se miró a sí mismo al espejo, y usted nació.

Desde allí, usted creó, e inconscientemente absorbió y aceptó y

acumuló, creencias, programas, memorias, pensamientos, palabras,

acciones, y más. Muchos de estos programas llegan a un

punto de regreso, al comienzo de la existencia misma”.

“¡Cuántas creencias tenemos! creencias, la verdad, después de

todo, está en tener la capacidad para afrontar todas las cosas de

un modo nuevo, de instante en instante, sin la reacción condicionante

del pasado, para que no surja ese efecto acumulativo que

obra como barrera entre uno mismo y aquello que es … !

Ciertamente, cuanto más intelectual, cuanto más culta, cuanto

más espiritual –si es que puedo emplear esa palabra–, una persona,

menor es su capacidad de comprender. Los más reflexivos,

los más despiertos, los más alerta, son tal vez los menos creyentes.

Eso es porque la creencia ata, la creencia aísla; y eso lo vemos

por todo el mundo, tanto en el mundo económico y político como

también en el mundo espiritual”.

Jiddu Krishnamurti5

Jocelyne R.

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