LA DIVINIDAD EN NOSOTROS

“Cuando tu conciencia se dirige hacia fuera, surgen la mente y el

mundo. Cuando se dirige hacia dentro, alcanza su propia Fuente y

regresa a casa, a lo No Manifestado”

Eckhart Tolle

Cada vez que experimentas una emoción negativa úsala para

recordarte a ti mismo qué es lo que realmente quieres. Cuando

estás en equilibrio, tu ser real fluye sin interrupciones por toda tu

presencia, experimentas un gran bienestar. Una emoción negativa

sólo te recuerda y avisa, mediante el malestar, que te has desalineado

de tu ser real.

 

CONTACTANDO CON DIOS

“Lo que sabemos es una gota de agua; lo que ignoramos es el océano”

Isaac Newton

El Ho’oponopono es un proceso compuesto por tres elementos que

son: arrepentimiento, perdón y transmutación.

Al hacer el Ho’oponopono tú le estás pidiendo a Dios, a la Divinidad,

que limpie, y purifique el origen de estos problemas, que

son los recuerdos, las memorias. Así permites neutralizar la energía

que tú asociaste a determinada persona, lugar o cosa. En el proceso

esta energía es liberada y transmutada en pura luz por la Divinidad,

y dentro de ti el espacio vaciado es llenado por la luz divina. En el

Ho’oponopono no hay culpa, no es necesario revivir ningún sufrimiento,

no importa saber el porqué del problema, de quién es la

culpa, ni su origen, lo importante realmente al hacer Ho’oponopono

es, con fe, entregar el problema, dejar de interferir en la solución,

porque yo acepto que no sé nada, entonces dejo actuar a esa parte

divina en mí que sí sabe. Lo que hago es soltar.

La petición puede comenzar por decir: “Divinidad limpia en mí lo

que está contribuyendo para este problema”, “Lo siento, perdóname

por aquello que hay en mí que ha creado esto”. Puedes iniciar el

proceso usando únicamente la palabra “Gracias” o “Te Amo”, indistintamente

o todas juntas. Hay quienes prefieren usar “Lo siento,

perdóname, gracias, te amo”, el orden y la frecuencia, no tienen

importancia.

Cuando inicias el proceso y

le dices “Lo siento” a tus memorias, significa que reconoces que algo

(no importa saber el qué) penetró en tu sistema cuerpo/mente; das

comienzo al arrepentimiento, sin culpa, estás rectificando el error.

Al decir “Perdóname” tú no estás pidiendo a Dios que te perdone,

tú estás pidiendo a Dios que te ayude a perdonarte. Tú quieres el

perdón interior por lo que te trajo aquello. Cuando dices “Te amo”

estás permitiendo que se transmute la energía bloqueada (que es

el problema) en energía fluyendo, y te vuelves a unir con Dios. Al

decir “Gracias” o “Estoy agradecido” es tu expresión de gratitud, tu

fe en que todo será resuelto para el bien mayor de todos los involucrados.

Tus memorias serán transmutadas e igual las memorias

relacionadas con todos aquellos que las comparten contigo.

Si continúas dudando, persiste

en el proceso de limpieza y después, cuando estés completamente

limpio, obtendrás la respuesta, o sentirás paz. Recuerda siempre

que lo que tú ves de errado en el prójimo también existe en ti; todos

somos Uno, por lo tanto toda cura es auto-cura. En la medida

en que tú mejoras, tu mundo también mejora. Asume esta responsabilidad.

Nadie más necesita hacer este proceso, solo tú.

“Cuando haces el Ho’oponopono, lo que ocurre es que la Divinidad

recoge los pensamientos dolorosos y los neutraliza o los

purifica. No se trata de neutralizar o purificar a la persona, el

lugar o la cosa. Lo que queda neutralizado es la energía que está

asociada a la persona, lugar o cosa. Por lo tanto, la primera fase

de Ho’oponopono es la purificación de la energía.

Entonces, he aquí que algo maravilloso sucede. La energía no sólo

queda neutralizada, sino también liberada, y todo queda limpio.

Los budistas llaman a eso, Vacío. El último paso es permitir que

la Divinidad entre y llene el vacío con luz”.

Dr. Ihaleakala Hew Len

Jocelyne R.

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