EL PODER DE LA GRATITUD

“Intentar lo imposible es la manera de realizar lo posible”

Henri Barbusse

 

Usualmente nos resistimos a aquello que no queremos. Todo

tiene una causa y nosotros observamos el efecto; cuando limpiamos,

vamos directamente a la causa.

Cuando agradeces aquello que no te agrada sin

importar el problema ni el sentimiento ligado a él, esto produce

que el universo lo pueda eliminar. Si reaccionas ante este sentimiento,

lo evitas, lo evades, o lo rechazas, estás usando tu voluntad

y tu energía en resistir, y aquello a lo que nos resistimos persiste,

recibimos más de ello de parte del universo. En cambio lo que se

acepta se transforma.

Cuando te resistes, no lo estás soltando, no dejas ir el sentimiento,

y estás poniendo tu energía y tu atención en él. Al agradecer,

lo que haces es soltar y le das la libertad de irse. Cuando

nos aferramos a un sentimiento negativo, este se va a seguir manifestando,

ya que todo aquello donde nosotros colocamos nuestra

atención tiende a crecer, y aquello que soltamos tiende a decrecer.

Cuando agradecemos entramos en equilibrio con el universo,

nos colocamos en la sintonía natural del corazón, en una vibración

más alta y por lo tanto atraemos a nuestra vida todo lo que

es bueno para nosotros. Aceptamos lo que hay y no interferimos,

Dios siempre nos va a dar lo que necesitamos.

LAS PALABRAS SON DECRETOS

“La fuente es ilimitada. No conoce fronteras; se expande indefinidamente,

y es infinitamente abundante… deshacerse de las dudas es

una decisión para reconectarte con ese ser original”

Dr. Wayne Dyer

“Tú eres real tu problema no lo es. Si usted no es su pasado, ¿quién

es?”

Wayne Dyer

 

Cuando sembramos una semilla, lo que esperamos de ella es que

crezca un árbol. Igual sucede con lo que decimos, nuestras palabras

tienen un poder creativo. Cuando hablamos le estamos dando

vida a lo que decimos, estamos sembrando las semillas de lo

que mañana será un árbol. Somos quienes somos porque lo hemos

pensado y hablado en el pasado y todo lo que decimos se convierte

en una profecía auto realizada.

Lo que decimos de nosotros mismos, es lo que estamos creyendo

y creando. Si no te gusta lo que estás experimentando comienza

a cambiar tus palabras. No sembremos semillas negativas,

y pongamos mucha atención a lo que expresamos. Aprendamos a

profetizar lo bueno y sembraremos la semilla del bien, y así será

nuestra la realidad. Es mejor no decir nada que decir algo negativo

L

as palabras están cargadas de energía, y aunque desconocemos

el proceso a través del cual afectan al mundo que vemos,

conocemos sus efectos a través del Dr. Masaru Emoto, científico

japonés que ha hecho experimentos con el agua sometiéndola a

distintos estímulos, tales como la música, las palabras y las emociones.

En su libro “Mensajes del Agua” explica detalladamente los

descubrimientos acerca del efecto que ejercen las palabras sobre

las moléculas de agua.

Analicemos nuestras palabras, prestemos atención a lo que decimos

sobre el dinero, sobre la familia, acerca del amor. ¡No puedo!

¡Nadie me ama! ¡No tengo dinero! Estamos bloqueando la fuente

que permite que todas las probabilidades se vuelvan posibles. Estamos

enviando un mandato al universo. Todos afectamos nuestra

realidad con nuestras palabras

ASUMIENDO MI RESPONSABILIDAD

“Una persona que nunca se equivoca es una persona que nunca ha

intentado nada nuevo”

Albert Einstein

 

En Ho’oponopono se utiliza el término responsabilidad y es uno

de los pilares fundamentales para comprender el proceso. Únicamente

cuando asumimos que la causa está en nosotros es cuando

podemos corregir el problema que lo creó. Si no asumimos que somos

responsables, el proceso Ho’oponopono no tiene razón de ser.

Cuando decimos

que somos responsables significa que creamos nuestra situación

actual, nuestras circunstancias, pero sin ningún tipo de

juicio. Usamos nuestro libre albedrío para escoger y decidir; no

somos responsables de otros, eso es una ilusión; tampoco somos

culpables, la culpa es una memoria más, cargada de juicios.

Mis decisiones no son ni positivas ni negativas, son formas de

experimentar la vida. Aquellas que me causen más dolor son las

que me servirán para entender que estoy desalineada de mi Ser. Yo

elijo, nadie me culpa ni culpo a nadie por mis elecciones no soy

víctima, soy solamente responsable.

No necesitamos que nadie cambie para ser felices.

Ya no tenemos tampoco que salvar a nadie para sentirnos bien. ¡Si

yo lo creé, yo lo puedo cambiar! Y cuando comenzamos a hacer

nuestra parte, todas las bendiciones de Dios aparecen en nuestra

vida. No interpretes, no analices deja a Dios actuar, él está esperando

que nos pongamos a un lado y lo dejemos actuar.

DESCUBRE TU PROPÓSITO

“He llegado a creer que cada uno de nosotros tiene una meta personal

que es única como una huella digital y que el mejor modo de

tener éxito es descubrir lo que a usted le gusta y luego encontrar un

modo de ofrecerlo a otros en forma de servicio, trabajar mucho, y

también contar con el permiso de la energía del universo para que

lo guíe”

Oprah Winfrey

 

Nada nos aprisiona más que separarnos de nuestros anhelos íntimos

y acostumbrarnos a llevar un estilo de vida porque siempre

lo hicimos así, o porque es lo que se espera de nosotros. Cuando

somos realmente libres, nos sentimos capaces de apoderarnos de

nuestra libertad y de elegir expresarnos en formas que resuenen

con quienes realmente somos.

Nosotros somos seres apasionados, que estuvimos tanto tiempo

ocultando ante nosotros mismos nuestro propósito, que necesitamos

tomarnos un tiempo para encontrarnos con quienes

realmente somos, con nuestro ser interior. Tenemos que retornar

a nuestra fuente y escuchar, pedir que nos guíe esa parte nuestra

que sí sabe lo que es perfecto, que nos enseñe el camino a casa.

Volver a ser lo que somos, y sobre todo permitir ser guiados por

esa voz otra vez.

Cuando escuchemos esa voz, siempre tenemos que preguntar

de dónde viene la información. Si nos transmite paz, entonces confiamos

y soltamos para dejarnos guiar y permitir que se nos aclare

la confusión. Todo el tiempo estamos rodeados de señales que nos

enseñan el camino a seguir, pero nosotros ignoramos lo que se nos

  1. Buscamos una visión clara de qué hacer pero permanecemos

en nuestro intelecto y cuando se nos revela la respuesta, no la escuchamos,

preferimos oír nuestros programas.

Tu propósito en la vida es seguir tu pasión, es la mejor brújula.

Cuando sigues tu pasión, todas las puertas se abren, el universo responde

a tus pedidos, y todo fluye fácilmente.

Cuando pequeño o pequeña ¿a qué te gustaba jugar? ¿Cuáles

eran tus sueños? Con el transcurrir de la vida, muchas veces perdemos

el rumbo, porque debíamos seguir tales y cuales enseñanzas

para complacer a papá o era lo que se esperaba que hiciera,

según mi familia o la sociedad. Al transcurrir el tiempo lo olvidamos

porque dejamos de alimentar nuestros sueños hasta que ya

no sabemos lo que nos motiva. Tenemos que volver a ser nosotros,

otra vez, “puros de corazón”.

 

LA VOZ INTERIOR

“La felicidad es una mariposa que sale volando cuando la persigues

pero que puede posarse a tu lado, si te sientas tranquilamente a

mirar”

Nathaniel Hawthorne

 

Cuando haces Ho’oponopono es probable que comiences a conectarte

más a menudo con tu mundo interior, estés más alerta y entonces

te lleguen señales en forma de inspiración. A medida que

vas avanzando en el proceso, estarás más relajado y podrás dejar

de lado el raciocinio de tu intelecto o el ruido de tu subconsciente

y encontrarás muchas de las respuestas que estás buscando. Te

llegarán fácilmente si prestas atención y estás presente, en el aquí

y ahora.

Cuando te sientas seguro de que esa voz es auténtica y no viene

de tu ego, ni de tus grabaciones; si sientes que la señal es inequívoca,

entonces síguela con fe, porque constantemente recibimos

mensajes a los que no les prestamos atención pues siempre creemos

saber más y permanecemos dormidos y en automático. Es

tu parte divina que te habla, pero pocas veces la escuchas, estás

embebido en tus pensamientos y esa voz te habla muy bajito.

Nosotros en realidad no sabemos nada, porque lo que conocemos

forma parte de nuestro pasado, de nuestro sistema de creencias,

y ¿qué puede ser mejor que ser guiado de la mano de Dios?

Ser feliz es fácil, si no escuchamos el ruido interno, la chicharra

de los pensamientos, sólo es necesario fluir y seguir las directrices

que la vida te muestra facilitando tu avance. Cuando hacemos caso

a las señales que ésta nos da, todo va bien, y sólo alegría y gozo por

vivir se manifiesta en nosotros. Señales vienen de tu guía interior

que es el único que sabe lo que es correcto y perfecto para ti.

No estamos solos, pero hemos de estar abiertos y predispuestos

para sentirnos acompañados de nuestro guía divino. No viniste a

sufrir, pero no tengas miedo ni ofrezcas resistencia cuando se te

muestra el camino. Oye a tu guía interior no dejes que la ilusión

de tu pasado te distraiga de la dirección que se te indica para tu

mayor bien y plena manifestación divina.

Seguir las señales te llevará a la sabiduría y a disfrutar de la vida

como no lo has hecho hasta ahora. Todo es sencillo y llano. Nosotros

somos quienes nos complicamos.

EXPERIMENTANDO EL PRESENTE

“Dentro de nosotros hay un solo lugar, donde una experiencia puede

ocurrir. Si está ocupado por una emoción negativa, no hay lugar

para que una experiencia positiva tenga lugar”

G .I. Gurdjieff

 

No existe más nada que el presente, el pasado es sólo una memoria

y el futuro no ha llegado ni llegará, porque vivimos en un presente

continuo. Sólo el ahora es real, muchas veces estamos dormidos, y

no disfrutamos el momento porque parte del ahora está enfocado

en el futuro: estamos aquí deseando estar allá.También sucede lo

inverso, estamos con nuestras memorias, pasamos el tiempo recordando

y olvidamos enfocarnos en el momento presente.

Estamos atrapados entre el pasado y el futuro. Todo está en el

ahora, es donde está la inspiración, la creatividad, el contacto con

nuestra parte divina, las señales y el contacto con nuestra voz interior

que es quien sabe. Fuera del ahora, nada nuevo ocurre.

Cuando estamos recreando nuestras memorias, estamos inconscientes,

lo que hacemos es reaccionar, encontramos los problemas,

el sufrimiento, juzgamos y opinamos, tenemos puntos de

vista, analizamos, tenemos la razón, las ideas formadas y el temor

a los juicios de los demás. De ninguna forma tenemos paz.

Si queremos ser felices, debemos ser conscientes. Sólo en el

presente eres tú.

Dejemos de actuar como si la vida fuera un ensayo. Vivamos

hoy como si fuera nuestro último día. El pasado ha terminado y

se ha ido y el futuro no está garantizado lo único que importa es

el ahora.

SEGUIR EL FLUJO DE LA VIDA

“Tus ojos al fin descubrirán que todas las cosas, de aquí y más allá,

por poder inmortal escondidamente están ligadas están que no podrás

tocar una flor sin que hagas una estrella temblar…”

Sir Francis Thompson

 

Nosotros tenemos que confiar y desde la confianza es donde

nos dejamos sorprender, no debemos apegarnos a los resultados.

Un Curso de Milagros dice que no hay grado de dificultad en los

milagros. La dificultad la ponemos nosotros en nuestra mente. Somos

nosotros con nuestras expectativas y creencias limitantes los

que decidimos el grado de dificultad.

Cuando decimos que ponemos a los ángeles a trabajar no hacemos

otra cosa que poner el “problema” en manos de Dios, la

Divinidad, los ángeles, Yo Superior o como lo quieras llamar. Él

sabe qué debe hacer si lo dejamos hacer y no interferimos. Somos

nosotros quienes nos interponemos.

Elige el método que te resulte más cómodo por tu carácter.

Da igual. Usas en tu vida el Ho’oponopono y tendrás que soltar tus

expectativas y confiar; Siempre tenemos que soltar nuestras grabaciones, para que no

nos manejen, y al confiar en que se borran, se borran de verdad;

entonces tus sueños se hacen realidad.

Ahora puedes reformar tu pensamiento de modo que nunca pienses

en negativo otra vez. En tu corazón, el lugar de donde provienes

y a donde regresas, allí no hay nadie y nada que juzgar, sólo

existe la paz del YO.

Jocelyne R.

 

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