Mi resplandor de colores sublimes cubre el espacio donde todo se inicia con amor y mi luz divina es la luz que despliego para avivar los colores, perfumar los aromas y llenar de dicha la Creación. Esta es la luz con que accedo a tu vida para regenerar cada célula de tu ser.

Ven… ven a mis brazos de amor y deja que te cubra con el fulgor de mis alas. Aspira… aspira profundamente y llena tu vida con mi emanación celestial… es luz para iniciar la senda de la felicidad.

Visualiza a muchos ángeles derramando polvo de oro sobre tu vida… aspira… y al espirar, observa a los ángeles transformando tu aliento en fulgores resplandecientes… en luces y brillos que son bendiciones… que viajan hacia tu entorno para llenarlo de amor. Hoy te has convertido en un centro de bendiciones. Desde hoy debes mantener activo este depósito celestial.

Despliega amor, alegría y felicidad. Sé feliz como los pajarillos que entonan sus trinos y que al hacerlo, dan lugar a la vibración de amor que requieren las hadas que tejen las flores para adornar tu mundo. Esparce polvo de oro con tu vida. Sé tú la primavera… la flor primera que se abre para adorar a Dios. Aspira nuevamente… Alaba a Dios en tu corazón y haz de tu vida un himno de amor… tejiendo obras divinas… adornando toda la Creación. Ahora… aspira otra vez… y sonríe… yo te acompañaré a disfrutar este día que vibra en perfección para ti

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